Libro 4 - Escribir código
Libro 4 -- Escribir código
Así habló el Maestro Programador:
``Un programa bien escrito es su propio paraiso; un programa mal escrito es su propio infierno.''
4.1
Un programa debe ser ligero y ágil, sus subrutinas conectadas como una cadena de perlas. El espíritu e intención del programa debe mantenerse a lo largo del mismo. Nunca debe haber demasiado ni demasiado poco, ni bucles innecesarios ni variables inútiles, ni falta de estructura ni rigidez aplastante.
Un programa debe seguir la `Ley de la Mínima Sorpresa'. ¿ Cual es esta ley? Es simplemente que el programa debe responder siempre al usuario de la manera que menos le sorprenda.
Un programa, no importa cuan complejo, debe actuar como una sola unidad. El programa debe ser dirigido por la lógica interna mas que por las apariencias externas.
Si el programa no cumple estos requisitos, se encontrará en un estado de desorden y confusión. La única manera de corregirlo es volverlo a escribir.
4.2
Un aprendiz preguntó al maestro: ``Tengo un programa que a veces funciona y a veces no. He seguido las normas de la programación, pero estoy totalmente confundido. ¿ Como es esto posible ?''
El maestro respondió: ``Estás confundido porque no entiendes el Tao. Solo un loco espera un comportamiento racional de sus congéneres humanos. ¿ Porqué lo esperas de una máquina que los humanos han construido ? Las computadoras simulan determinismo; Solo el Tao es perfecto.
Las leyes de la programación son transitorias; solo el Tao es eterno. De modo que debes contemplar el Tao antes de recibir la iluminación.''
``¿ Pero como sabré si he recibido la iluminación ?'' preguntó el aprendiz.
``Tu programa funcionará correctamente,'' contestó el maestro.
4.3
Un maestro estaba explicando la naturaleza del Tao a uno de sus aprendizes, ``El Tao se encuentra personificado en todo el software -- sin importar cuan insignificante,'' dijo el maestro.
``¿ Está el Tao en una calculadora ?'' preguntó el aprendiz.
``Si,'' respondió el maestro.
``¿ Está el Tao en un videojuego ?'' continuó el aprendiz.
``Está incluso en un videojuego,'' dijo el maestro.
``¿ Y está el Tao en el MS-DOS para PCs ?''
El maestro carraspeó y cambió su posición ligeramente. ``La lección ha acabado por hoy,'' dijo.
4.4
El programador del Príncipe Wang estaba escribiendo código. Sus dedos bailaban sobre el teclado. El programa compiló sin un mensaje de error, y se ejecutó como una suave brisa.
``Excelente!'' exclamó el Príncipe, ``Tu técnica es impecable!''
``¿ Técnica ?'' Dijo el programador apartándose del terminal, ``Lo que sigo es el Tao -- más allá de toda técnica! Cuando empecé a programar veía ante mí todo el problema como una masa compacta. Después de tres años ya no veía esa masa. En su lugar, usaba subrutinas. Pero ahora no veo nada. Todo mi ser existe en un vacío sin forma. Mis sentidos están inactivos. Mi espíritu, libre para trabajar sin un plan, sigue su própio instinto. Para abreviar, mi programa se escribe a sí mismo. Cierto, a veces hay problemas difíciles. Los veo venir, disminuyo la velocidad, les observo en silencio. Entonces cambio una sola línea del código y las dificultades se desvanecen como globos de humo. Luego compilo el programa. Me siento muy quieto y dejo que la alegría del trabajo llene mi ser. Cierro mis ojos por un momento y entonces cierro la sesión.''
El Príncipe Wang dijo, ``Si todos mis programadores fueran tan sabios!''
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